

Nuestros clientes dan su testimonio:

Cada uno tiene su propia historia

Cuidar el proceso de la vida es esencial en cada uno

Sentirse a salvo es el primer paso

Cada uno tiene su propia historia
¿Qué encuentras aquí?
Un espacio agradable y armónico, rodeado de árboles y con las
instalaciones necesarias para recibir los servicios/terapias que aquí te
ofrecen.
Pero la verdadera magia se encuentra en la sinergia que se da entre la
terapeuta, Lucía Alonso (Lucy), y la mirada de la Nueva Medicina
Germánica (NMG) para ver y tratar a los pacientes.
Sí, porque aquí al paciente se ve de forma integral y al cuerpo como
mensajero, con la capacidad de autosanarse. Es decir, para la NMG el
cuerpo no enferma por ser “débil”; aquí el cuerpo crea una situación
específica, directamente relacionada o causada en origen por algún
conflicto emocional o trauma de la persona.
Y esto para mí es lo importante: aquí Lucy te ayuda a encontrar la raíz de tu padecimiento físico, te lo hace notar para que te hagas consciente del conflicto o trauma emocional.
Y es ahí, justo cuando te haces consciente, que la sanación comienza.
¿Por qué?
porque el cuerpo, tu ser, tu emoción, se sintieron escuchados, atendidos.
Por
tanto, la sintomatología deja de necesitar “llamar la atención” para empezar a ceder poco a poco.
Claro, Lucy te indica qué puedes tomar, comer o hacer que apoye a este proceso de sanación de acuerdo con lo que tú mismo cuerpo le informa, a través de la técnica kineseología holística.
En lo personal, me gusta esta forma de atenderme porque te ayuda a hacerte responsable de ti, de tu cuerpo y del mensaje sintomatológico que está dando.
Te brinda estados de mayor consciencia de todo lo que te conforma como ser.
Te ayuda a verte de forma integral y no por partes aisladas.
Te ayuda a comprenderte mejor y a llevarte a un estado de compasión y gratitud por tu proceso de sanación y te ayuda a ver la grandeza de tu cuerpo.
En cuanto a Lucy, además de que cuenta con vasta experiencia y conocimiento en la materia, te puedo decir que tiene una mirada amable y comprensiva hacia el paciente.
Te brinda la confianza para poder expresar eso que sientes sin sentir juicio, y eso es crucial para tu proceso de sanación.
Leticia Adriana